La obra «Pedro y el lobo» de Prokofiev cuenta con uno de los gatos más célebres de la historia de la música

 

Cuatro días le bastaron a Serguei Prokofiev para culminar su deliciosa sinfonía para niños “Pedro y el Lobo”, un encargo de Natalia Sats para el teatro central infantil de Moscú, con el que se pretendía ayudar a formar los gustos musicales de los niños. Eran tiempos difíciles. La obra no cosechó ningún éxito en su estreno en 1936, en un ambiente de apariencias, sobreactuaciones públicas, delaciones y purgas, de las que la propia Natalia Sats sería víctima, al año siguiente.

Sin embargo, la preciosa historia fue adquiriendo su poso a lo largo del tiempo y pronto se convertiría en una de las piezas más populares del magnífico compositor y en un hito de la música de temática infantil.

En la misma, cada uno de los personajes lleva asociado un instrumento o un grupo de instrumentos: una orquesta de cuerdas, Pedro, el protagonista; una flauta, el pájaro; un oboe, el pato; un fagot, el abuelo, una trompa el lobo… etc. Entre todos ellos, destaca como uno de los personajes musicalmente más divertidos, un flemático gato, interpretado por un clarinete en La, que pese a los azares de su papel, nunca pierde su solemne paso.

Desde Cat&Dog Tank os invitamos a ver una particular versión animada de esta obra, de la animadora británica Suzie Templeton, ganadora del Óscar en 2008 a mejor corto de animación. En él, podréis ver a nuestro peculiar gato en acción. Que lo disfrutéis.